miércoles, 29 de julio de 2015

Tristeza

Me pasé dos semanas llorando, sea internamente, sea físicamente. Lloré en el coche, en el trabajo, en frente al ordenador, delante de mi jefe.  Un pequeño problema en el trabajo me hizo caer en lágrimas, como si hubieran abierto un grifo y perdido la llave para cerrarlo.  Parecen ser lágrimas de hace muchos años atrás. Lágrimas que hace mucho dejé de llorar, las tragué secas, sonriendo, aunque triste.  Siempre que tragamos una lágrima seca, luego eso reaparece, a veces en momentos horribles, como en el trabajo.  Pero al final lo que queremos es el afecto, es el Sorge del cual Heidegger habla: el cuidado.

No puedo explicar racionalmente esa tristeza que me acompaña hace tres semanas. Simplemente no puedo. Pero un hecho interesante es que no sentí dolor. Parece que el dolor se desvanece a cada lágrima.  Llorar es bueno para la fibromialgia. Hay que llorar, hay que soltar todo lo que te aflige, porque de lo contrario todo el dolor reprimido se va a convertir en dolor físico, bien lo sabemos.

jueves, 23 de julio de 2015

Desahogo

Desde el día 04 siento dolores más allá de lo ‘normal’, aunque yo no sepa si se puede considerar normal sentir dolor. Ayer, en el viaje de visita a mi abuelo por el Día del Padre, mientras volvíamos a nuestra ciudad, encendieron el aire acondicionado del coche. Y me dolía cada vez más mi columna. Y por mucho que hubiesen apagado el aire, el dolor no mejoró, y me quedé allí, conteniendo las lágrimas, controlándome, respirando lentamente mientras mi padre se quejaba cómo el coche estaba caliente. Desde que esta crisis comenzó he estado sintiendo dolores principalmente en las piernas y en la columna vertebral, y sobre todo detrás de la rodilla derecha. Me parece que ese dolor detrás de la rodilla - el mismo que me hace cojear cuando camino mucho - no es un dolor típico de la fibromialgia.  Pero hoy me desperté con dolor de espalda y en ese momento mi brazo derecho me duele demasiado, como si hubiesen hecho varios nudos dentro de él.



martes, 21 de julio de 2015

Una indicación de blog

Una persona visitó esa página con el link para su página que se llama «Yo tuve Fibromialgia».  Me interesé, no sólo por la relación con la fibromialgia, sino también por el uso del verbo en el pasado.  Tuve es pretérito perfecto, una acción terminada en algún momento del pasado.  Imaginar eso es bello, oír que alguien ya tuvo fibromialgia - y no la tiene más - es aún mejor.  Un pequeño trozo del blog para degustación:

"Esta es la parte fundamental en un PROCESO: Identificar los cosas, los hechos que afectan en la vida diaria y después conectar con el origen emocional para desde ahí hacer la desconexión entre el dolor y la “flor blanca”." 

Haz click aquí para ir al blog

 http://yotuvefibromialgia.blogspot.com/

Dolor que va y viene

Reanudo a sentir dolor. «Dolor no es amargura», ya decía la poeta brasileña Adélia Prado. ¿Será? ¿Qué especie de dolor es ese que no es amargura? La fibromialgia hace el dolor ir y volver y generalmente cuando creo que estoy casi estupenda, empiezo a caminar contenta y cada vez más rápidamente, pero entonces el dolor vuelve. Regreso con un dolor debajo de la rodilla al caminar. Comencé, en la búsqueda de la mejora, a caminar desde el metro hacia el lugar donde trabajo, lo que corresponde, aproximadamente, con mi ritmo de pasos, a 20 min de caminada. Pero entonces empiezo a sentir dolor al caminar, aunque me parezca un dolor distinto del de la fibromialgia. Ayer volví cojeando. Y ahora mi brazo derecho me duele al escribir. Sólo un desahogo.

Foto por: Rega Photography

jueves, 9 de julio de 2015

Y los dolores vuelven y me llevan a la lección anterior

¿Por qué me obligo a hacer cosas que no tengo ganas de hacer?
¿Por qué yo sólo me acuerdo que debo cobrarme menos cuando tengo crisis de dolor?
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Es curioso como la única razón que me lleva a escribir aquí (o casi la única) son las crisis de dolor o alguna queja de algo relacionado con la fibromialgia.

A principios del año yo sentí una mejora significativa en el dolor, aunque tuviera un fuerte disgusto con mi profesión, ya que mi jefa superior (la que trabaja en el sector financiero), preocupada con sus ganancias, aprobó mis alumnos que no habían sido aprobados.

En enero yo nadaba dos veces por semana entre 1000 y 1200 m. Un buen promedio para quien empezó nadando 200m con esfuerzo.Pero parece que la mejora me trajo empeoramiento.

Dejar de sentir dolor hizo volver en mí el síndrome del todo puedo, todo logro, según el cual el límite es el cansancio. Me explico: Llené mi agenda de modo asombroso y la consecuencia natural fue el exceso de cansancio y el estrés. Junto a ellos, los dolores comienzan a volver incluso porque al rellenar mi agenda con trabajos y tareas, me olvidé de separar un espacio de mi tiempo para la natación.

Ayer fui por primera vez al hospital a causa del dolor. Horas en la fila de emergencia para obtener una maravillosa  inyección para el dolor. Me dolían incluso las falanges, las articulaciones; sólo no me dolían las uñas porque la uña es una parte muerta del cuerpo.

Resultado: es tiempo de volver a la lección ya aprendida:

HAY QUE COBRARSE MENOS.
HAY QUE ESPERAR MENOS.




Foto: Chris Parker 

miércoles, 8 de julio de 2015

Acerca del dolor y del trabajo

El mes pasado viví un período de mejoría significativa.   Lyrica, Paroxetina con dosis reducida y el nuevo medicamento para reemplazar el Paroxetina, ya que pedí a la médica una medicina que no me hiciera engordar, el Venlafaxina. Hice poco esfuerzo físico en mis vacaciones; por razones financieras no viajé, me quedé tranquila, salí con mis amigos, cerveza, todo normal.  Pero entonces vuelven las actividades del año. Soy maestra de escuela intermedia y secundaria.  El jueves, 6 horas/clase seguidas, al final del turno mis piernas ya estaban entumecidas.


Profesor en la pizarra, foto por cybrarian77

Hoy, sábado, ya noto como volver a las actividades me trajo por consecuencia un regreso al dolor.  Yo no soy una perezosa que siempre que tiene que trabajar siente dolor.   El problema es que la actividad docente de la enseñanza primaria y secundaria requiere esfuerzo físico: escribir en la pizarra, caminar por el aula, subir y bajar escaleras a cada cambios de clase.  Puede parecer pan comido para una persona que sufre de fibromialgia.  El problema es que cuando se siente dolor cada detalle se convierte en una tormenta.  Escribir en la pizarra con la tiza requiere de fuerza en los brazos.  Pararse horas y horas requiere un esfuerzo de las piernas y de la columna vertebral.  Y el resultado de este esfuerzo para personas que sufren no sólo el dolor, sino también la debilidad muscular es evidente: más dolor.

martes, 7 de julio de 2015

Acerca del dolor y de la comida

Después de una mejora significativa y tras quedarme mucho, mucho tiempo sin dolor, los temas que antes me parecían insignificantes delante del dolor que sentía vuelven como cuestiones expresivas.

Intento explicarlo: Cuando una persona siente dolor, es probable que ella no se preocupe con nada más que el dolor. Cuando mejora el dolor, todo aquello que ella no vía, como el aumento del peso, la disminución de la libido, la constante ansiedad, vuelve a ser visto como algo significativo en la vida de aquella persona, o sea, de yo misma.

Gracias al uso del Lyrica, del Paroxetina y de la natación no siento más tanto dolor. Pero engordé 3 kg. Y yo ya había engordado 4 kg desde el principio de la fibromialgia. Las ropas ya no me sirven, eso genera un gran incómodo. Por qué engordé? La respuesta me parece sencilla. En el principio, antes del diagnosis de la enfermedad, los dolores me impedían de seguir con el mismo ritmo de ejercicios. Después, con el aumento del dolor, la disminución del sueño reparador y la consecuente depresión, hubo una ausencia completa de ganas de hacer cualesquiera ejercicios. La primera serie de medicamentos recetados, la amitriptilina y la ciclobenzaprina no funcionó, de modo que cada vez que sentía mucho dolor yo intentaba compensar el sufrimiento con un placer - aunque efímero, sino un placer: la comida. Yo comía para me olvidar del dolor.
Foto: DixieBelleCupcakeCafe

...

Lo malo es cuando me doy cuenta de que yo misma empiezo a no creer en la fibromialgia.

Me quedo buscando otras enfermedades, porque racionalmente (yo con mi mente HUECA de conocimientos biológicos) no puedo, en el fondo, aceptar la fibromialgia.

Final del ano, vuelven los dolores

¿Por qué en un año de 365 días, las cosas se acumulan en los últimos 30 días? Pero no hay una respuesta, o tal vez los "filósofos" de autoayuda digan que el problema es su elección, y cómo usted define sus prioridades porque, después de todo, un buen líder sabe cómo organizar las prioridades.
Puede ser. Establecer prioridades ayuda. Pero no es la solución cuando el trabajo no depende sólo de ti, como en mi caso, yo que soy una maestra. Fin de año significa más trabajo, sin discusión.  Los estudiantes a punto de perder el año, uno, dos, puntos para llegar al 60 y nosotros como maestros tenemos que elegir si él merece o no ganar un punto más.  Parece ser sólo un detalle pero hace una gran diferencia en las vidas de eses pequeños seres queridos, nuestros estudiantes.
Imagen: Todd Petrie
En consecuencia, la fibromialgia: exagerado sentido de responsabilidad -> estrés -> tensión -> aumento del dolor.
Fórmula simple, ¿verdad?
De todos modos, creo que por sentir tanto dolor decidí hacerme un tatuaje.  Por qué, después de todo, no va a doler más de lo que yo estoy acostumbrada.

miércoles, 1 de julio de 2015

Y el dolor vuelve

El dolor viene junto a un momento de gigante estrés en el trabajo.  Ayer no nadé, pero llegué al trabajo con taquicardia, mareo y leves temblores en mis manos.  Ayer empezó también una alergia en las laterales de mis dedos. Y desde ayer por la tarde la parte trasera de mi muslo derecho. El alcohol de alcanfor (28mg de alcanfor + 280 ml de alcohol de cereales, hecho por mí) alivia momentáneamente los dolores. Pero no se puede llevar la botella de alcohol siempre consigo.